Una vez finalizada la traducción, los textos en cualquier idioma son adaptados por nuestros expertos al diseño del documento de origen...

¡Si necesita un intérprete, disponemos de la mejor oferta para usted!

Disponemos de las certificaciones ISO 9001 y ISO 17100 y le ofrecemos traducciones de elevada calidad...

Desde la traducción de textos para aplicaciones audiovisuales, pasando por el desarrollo de la sonorización...

Naturalmente, nuestros traductores especializados dominan la terminología específica de sus campos de especialización. No obstante, con el fin de que la calidad de las traducciones sea óptima resulta fundamental la creación de un diccionario especializado para cada cliente.

  • Por un lado, para cada término en una lengua existe por lo menos un sinónimo.
  • Por otro lado, los traductores no pueden conocer la terminología de cada uno de nuestros clientes. Por este motivo, es de gran importancia que ponga a nuestra disposición todas las listas de términos y glosarios de los que disponga.
  • Finalmente, un diccionario ligado al sistema de memoria de traducción asiste al traductor en el mantenimiento de la consistencia terminológica, incluso si transcurre un largo periodo de tiempo entre dos proyectos o si se contrata a un nuevo traductor.

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La elaboración de terminología no es un asunto trivial, más bien se podría afirmar que es una ciencia en sí misma. Empieza incluso antes de la traducción. La base para la creación de una terminología consistente debe estar en la redacción en el idioma de origen.

Existen muchas teorías y enfoques entre los que decidir. Si se desea cumplir con todos los justificados requisitos para su correcta elaboración, entonces la mayoría de los sistemas exigen grandes esfuerzos iniciales y, posteriormente, una intensiva labor de mantenimiento de las bases de datos. A esto debe añadirse el obstáculo de tener que revisar y clasificar la documentación acumulada en una empresa a lo largo del tiempo. Esto provoca que muchas empresas sean reticentes a elaborar la terminología específica de su empresa.

Se trata de una tarea laboriosa, de eso no hay duda. No obstante, queremos animarles a que se entreguen a esa labor y asistirles en la tarea (aunque sea poco a poco). Una traducción realizada con terminología autorizada y certificada es la mejor opción. Los primeros cincuenta términos autorizados por un determinado departamento especializado suponen cincuenta términos menos que tendrán que ser revisados tres veces posteriormente.